Caerse también es avanzar es un proyecto expositivo que plantea una reflexión sobre la vulnerabilidad, la identidad y la experiencia emocional en el contexto contemporáneo. A través del diseño de una exposición inmersiva, el proyecto propone un diálogo entre dos lenguajes gráficos aparentemente opuestos, pero conceptualmente conectados.
La unión del trabajo de Nuria Just Cruz y Roberta Vázquez, dos autoras que abordan el malestar emocional desde perspectivas muy distintas: la introspección silenciosa frente al humor y el exceso. El proyecto busca que el espectador no solo observe las obras, sino que experimente físicamente los conceptos a través del espacio, convirtiendo el recorrido en parte esencial del discurso.
